Discos

Braids - Deep in the Iris (2015)

Profundo en el iris. Lo que se esconde tras la visión, quizás en la memoria, o en la imaginación. Tras dos discos de estudio con un éxito moderado, los canadienses Braids regresaron este año con un disco que replantea su metodología de trabajo, y que trae a la palestra a la voz frágil pero decidida de Raphaelle Standell-Preston, quien en Deep in the Iris tiene un mensaje mucho más concreto para decir.


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Hermanos McKenzie - Marea (2015)

Allá por 2011, los Hermanos McKenzie (que en ese entonces, todavía tenían el artículo que acompañaba el nombre de la banda) editaron su esperando primer disco de estudio. Siamés venía después de un primer EP que prometía, y el quinteto de Buenos Aires cumplía con un disco con una instrumentación delicada, de raíces folk, y en el que se mostraban con expertos alquimistas de la canción.


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Sufjan Stevens - Carrie & Lowell (2015)

Es difícil encontrar palabras para describir un disco tan íntimo y tan intenso como Carrie & Lowell. Muy íntimo y muy intenso. Incluso más intenso que la electrónica poderosa de su predecesor, The Age of ADZ (2010), o la colosal orquestación de Illinois (2015).


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Miami Horror - All Possible Futures (2015)

Estos últimos años, hemos presenciado una enorme cantidad de bandas emergentes que han llamado nuestra atención pero pocas se han acercado al nivel que llegó un grupo de músicos australianos con un disco que hizo bailar hasta al más tieso: sin duda, hablamos de Miami Horror. Han pasado cinco largos años luego de haber lanzado Illumination, su álbum debut y con el que conquistaron la escena indie.


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Blur - The Magic Whip (2015)

Pocos álbumes han sido tan necesarios para la recomposición de una banda -y para nosotros, su enjambre de fanáticos- como The Magic Whip (2015). Tras un progresivo regreso a los escenarios iniciado en 2009, tres canciones nuevas (“Fool’s Day”, “Under The Westway” y “The Puritan”) y una manifiesta reconciliación, el año 2013 encontró juntos a Damon Albarn, Graham Coxon, Dave Rowntree y Alex James en Avon, un modesto estudio de grabación de Hong Kong.


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Alabama Shakes - Sound & Color (2015)

Lanzar un álbum debut perfecto tiene sus pro y sus contra. Girls & Boys (2012) lo fue e irremediablamente metió una codiciada presión a los Alabama Shakes para esta segunda placa. Por un lado, el camino post debut quedó allanado. Por el otro, para bien o para mal, la lupa mediática se colocó con más detenimiento en los sureños de Estados Unidos.


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Villagers - Darling Arithmetic (2015)

Los irlandeses Villagers arriban a Darling Arithmetic tras una pequeña carrera compuesta dos sólidos álbumes de indie folk inteligente y oscuro: Becoming a Jackal (2010) y {Awayland} (2013), ambos editados por Domino Records (casa original de bandas como Arctic Monkey, Franz Ferdinand, The Kills, Wild Beast, entre muchas otras), y que les valió el reconocimiento de la crítica británica y nominaciones al Me


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The Cribs – For All My Sisters (2015)

Un momento “delicado” es el que está atravesando el trío de hermanos Jarman (Gary, Ryan y Ross), sin atribuirle necesariamente una connotación negativa a esta palabra. En 10 años de carrera la banda británica evolucionó notablemente, superándose disco tras disco, sumando colaboradores de la más diversa índole (desde Lee Ranaldo hasta Steve Albini), creciendo en reconocimiento y popularidad.


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Los Rusos Hijos de Puta - La rabia que sentimos es el amor que nos quitan (2015)

El punk, por suerte, no está muerto en Argentina. Una de las bandas más creativas y poderosas de los últimos años redobla la apuesta de su primer EP, Hola, con un disco enardecido, visceral y pegadizo: volvieron Los Rusos Hijos de Puta, volvió la alegría. Esta vez, el cuarteto vuelve a trabajar con Lucy Patané en una colección de once canciones que nunca baja los brazos, que funciona como un despertar, como una patada en los dientes.


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Blur - The Magic Whip (2015)

Cuando supe que Blur iba a sacar un nuevo disco, tuve miedo. Lo cierto es que esperaba darle play y escuchar una lista de canciones que se peleara la autoría con Gorillaz, o con un Albarn acostumbrado al trabajo en solitario. Esa influencia está, por supuesto, pero no lo suficiente como para que desconfiemos. Por eso, afortunadamente, estaba equivocada. Qué digo, equivocadísima: Blur volvió. Y Blur se fue de gira. Y Blur hizo un disco. Y Blur suena a Blur, después de unos largos quince años.


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