Entrevistas

Un vistazo a Lisa Hannigan y el retorno al estudio que se hizo esperar

Pocas cosas me generan la misma emoción que tener la posibilidad de entrevistar a un artista que admiro. Y esa misma emoción es la que siento cuando Lisa Hannigan me atiende del otro lado de la línea “¿Hola? Perdón, se cortó la llamada varias veces y traté de conectar de vuelta. Es mucha distancia que cubrir… pero ¡acá estamos ahora!” me saluda después de algunos intentos accidentados, con su natural calidez y un acento irlandés inconfundible. A pocos días de empezar una gira europea para promocionar su nuevo álbum At Swim (2016), la artista nos concede un poco de su tiempo mientras saborea los últimos días de su Irlanda natal antes de salir a la carrera.

Como muchos artistas, Hannigan disfruta de viajar con la banda, conocer lugares nuevos y expandir su público, pero a la misma vez admite que es un trabajo agotador, por lo que la necesidad de salir a tocar se alterna con el deseo de volver a casa aunque sea por un rato. “Extraño cocinar mis propias comidas y reconectar con mis amigos. Al estar de gira no tenés tiempo para vos… en absoluto. Pero si no estoy de gira, extraño tocar para la gente y simplemente estar con la banda y el equipo divirtiéndonos. Son como unas vacaciones con amigos. Pero sí: cuando estás en casa extrañas estar de gira, y cuando estás de gira extrañas estar en casa”. Hace unos meses tuvo la oportunidad de acompañar a Agnes Obel en su presentación por Europa, como invitada especial de la banda. Ambas trabajan con PIAS Group, compañía discográfica reconocida por su labor a nivel mundial con algunas de las bandas más importantes de las últimas décadas (Arctic Monkeys, Pixies, Alt J). La artista admite ser fanática de Obel y relata lo diferente que es conocer un disco y luego tener la posibilidad de escuchar el set en vivo todas las noches, participando activamente en el proceso. “Entendés las canciones a otro nivel y son extraordinarias”.

El nacimiento de At Swim resultó algo difícil de ejecutar, ya que la artista tuvo que superar un bloqueo artístico por el cual, a pesar de estar generando canciones, no lograba encontrar su centro y fluir con la inspiración. Luego de promocionar su último disco Passenger (2011) durante dos años, Hannigan comenzó a sentir la necesidad de un nuevo álbum. Empezó a escribir canciones que no parecían llevarla a ningún lado. La situación cambió al recibir un e-mail inesperado de Aaron Dessner, guitarrista y tecladista de The National, quien se mostró muy interesado en colaborar y producir un posible nuevo disco de la artista. “Trabajar con Aaron me abrió mucho la cabeza respecto de este disco, y respecto de muchas cosas nuevas. Él tenía una forma totalmente distinta de escuchar las canciones y de darles forma en su mente. Creo que lo mejor de las colaboraciones es eso, aprender algo nuevo y ver y escuchar las cosas con otros ojos y oídos”.

Mucho de lo que Lisa refleja en su música tiene que ver con dejar el hogar o volver a él. Tal vez eso tenga que ver con la dificultad para poder concretar At Swim en un principio, escribiendo las canciones lejos de Irlanda y de sus “puntos de anclaje y puntos de referencia” usuales, como ella les llama. Por eso se entiende el detalle en sus discos y canciones de tener al agua y el océano como constante “Toda la vida pasé mucho tiempo en el mar, desde chica, y en Irlanda… básicamente tenés el mar a donde quiera que veas”. Puede que por eso también, tal vez, haya sido la decisión artística de producir el álbum en el estudio casero de Dessner, para que no tuviera un sonido demasiado “lindo o pulcro” y abundaran “más las texturas que las melodías curvas”, en palabras de Hannigan.

El tema del hogar aparece también cuando le pregunto qué canción querría mandar al espacio exterior si tuviera la oportunidad “Wow, eso es raro! Creo que querría mandar “Ora”, porque se siente medio espacialoide, y además habla sobre estar lejos de casa, estar en un viaje tratando de volver a tu hogar, así que, creo que si alguien lo escuchara en el espacio exterior tal vez apreciaría algo como eso.” En referencia a las letras de sus canciones, afirma que no quiere explicarlas demasiado pero tampoco dejarlas del todo abiertas a interpretación, más bien prefiere algo en el medio. “Creo que querés poder desplegar tu propia vida y tus propias experiencias porque eso es parte de lo que hace una canción disfrutable ¿no? Pero tampoco querría que sea algo tan opaco que termine careciendo de significado, así que estaría en algún lugar en el medio de esas dos cosas.

La parte visual de su música siempre tuvo un abordaje interesante. Desde su primer disco, con videos que mostraban un gran despliegue de manualidades y trabajo artístico a gran escala, hasta los últimos trabajos en At Swim donde las cosas se ponen un poco más oscuras o ambiguas. En ese sentido, ella admite estar detrás de varias de las ideas de sus videos por tener una necesidad inconsciente de control “Es raro, porque me cuesta visualizar las ideas de otra gente cuando me las explican, así que por eso trato de pensar mis propias ideas en lo posible (se ríe).Adoro hacer videos, es muy divertido. No hay reglas para hacer un video, podés simplemente crear cualquier mundo que se te ocurra, es un medio muy interesante para jugar”. Lo mismo aplica para sus trabajos en cine y series de tv, dando voz a personajes animados como la villana “Blue Diamond” en la serie Steven Universe (Cartoon Network) o su trabajo con Tomm Moore en Song of the Sea (2014), donde también aportó la canción principal de la película. “Esos dibujos son increíbles, y también la gente que los hace. Tuve mucha suerte de poder participar de ese proyecto. Con Steven Universe todavía estoy tratando de descifrar mi personaje y trabajar a través de él”. A su vez, informa tímidamente que no cree estar preparada para actuar con cuerpo y voz en la pantalla grande, pero que adora los voice-overs y va a seguir participando siempre que tenga oportunidad.

A pesar de que su carrera como cantautora transformó su vida en muchos niveles, hace poco retomó la universidad después de mucho tiempo para terminar una carrera en literatura inglesa, que según ella puede llevar más o menos al día gracias al tiempo muerto del que muchas veces dispone “en los aeropuertos o viajando en la carretera con la banda”. Cuando hablamos de qué destrezas extra suelen desarrollar los artistas para llevar el día a día en el mundo musical, hace hincapié en la importancia de ser puntual “llegar a tiempo es importante. Me perdí algunos vuelos en el pasado, pero… no por mi culpa sino de otros! (risas)” pero aclara que en realidad lo único que se necesita para dedicarse a la música es en gran parte “que te guste cantar y… hacer ruidos y esas cosas”.

Hablando de los viajes y los conciertos surge el interrogante de cuándo podrá ser posible una gira por Latinoamérica. Ella expresa sus ganas de visitar el sur del continente, ya que no conoce pero hace mucho tiempo desea poner pie en este rincón del mundo. “El hecho de estar hablando con vos, espero que sirva para que pronto podamos arreglar unas fechas en Argentina. Me gustaría muchísimo”. Mientras tanto, acá la esperaremos escuchando At Swim.