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Javiera Mena en Niceto Club: una carrera en el siguiente nivel

VIDEO: Melissa Croce para REVISTA CHOCHA

Ha pasado agua bajo el puente desde la salida de Esquemas Juveniles, el primer disco de estudio de la chilena Javiera Mena. Y también ha pasado harto tiempo desde una de sus primeras llegadas al país, en el marco de las fiestas Compass, allá por 2007. Casi una década que Javiera ha aprovechado para hacer muchas cosas: pasó de ser una joven promesa a transformarse en lo que los medios llamaron “la nueva emperatriz del pop”, “ícono gay” y otras menudencias. La realidad es que los números no mienten, y el pasado martes 29 de marzo, la edición de Martes Indiegentes en Niceto Club explotaba de gente.

Con la compañía de Entre Ríos e Ibiza Pareo como bandas soporte, Javiera venía ya de hacer un shwo, gratuito nada menos, en La Usina del Arte. Y su gira por Argentina, donde curiosamente toca escasas veces (es una opinión, porque desearíamos que toque más), continuó con dos fechas más por el interior del país. Y vaya si en estas fechas no ha confirmado que su trayecto de promesa a emperatriz no ha sido justificado. Ahora con más material (ya tiene en su catálogo otros dos discos, como son Mena y Otra Era, editado este último en 2014), Javiera se suelta más.

Sin embargo, en todas las canciones se la ve detrás de sus teclados, atenta a la alquimia synth pop responsable de la adicción que son sus canciones. Canciones que tardan su dulce tiempo en gestarse (entre disco y disco, Mena deja pasar aproximadamente cuatro años) pero que fueron celebradas con devoción por los fanáticos que cubrieron Niceto. Javiera la pasa bien, pero al mismo tiempo, está atenta a cada nota, cada sonido que hace que las cosas salgan como tienen que salir. ¿Será secretamente una perfeccionista?

Además de la cantante y de su público, el tercer protagonismo de la noche se lo llevaron sus bailarinas, que se movieron con todas sus canciones. Javiera eligió “Hasta La Verdad”, un himno de su segundo disco de estudio, para arrancar el show. Con los anteojos de la tapa de Otra Era, cuya canción homónima fue la segunda en el repertorio, Mena siguió atrincherada, al menos por un rato más, detrás de sus teclados. Ya para “La Joya” abandonó su guarida, al mismo tiempo que sus bailarinas fueron perdiendo algo de ropa.

Sus fanáticos le festejaron todos los pequeños gestos, acciones y saludos, movimientos teatrales que acompañaron sus canciones aun maniobrando sus instrumentos. Siguió “El Amanecer”, de su segundo disco de estudio, para continuar con “Sincronía Pegaso”, el último sencillo de Otra Era y también muy festejado y coreado por la gente. El tono bajó un poco antes de hablar en “Sol de Invierno”, recordando los 10 años que pasaron desde que, también en el escenario de Niceto, Javiera daba uno de sus primeros shows en Argentina. Para este tema (en la versión original, canta junto a Gepe) invitó al escenario a Marina de Ibiza Pareo.

El show, aún sin terminar, estaba demostrando ser demasiado corto para todos. Javiera podría haberse quedado horas sobre el escenario, repetido temas, que no hubiese importado. La siguiente elección fue una de las más celebradas: el hit “Espada”, para el que las bailarinas sacaron a relucir impresionante coreografía y ¿sables láser?, y también para el cual Javiera se sumó. El público aprovechó hasta para revolearle una remera, regalo de sus seguidores.

Sin descanso, y tras presentar a su banda, Mena siguió con otro temazo; “Luz de Piedra de Luna”; un bocado de lo que vendría después, para que el público se siga volviendo loco. Javiera es esa clase de artista que es capaz de motivar un pogo desquiciado, aún con lo que podría definirse como una tímida melodía pop de sintetizadores divertidos; y eso fue lo que sucedió. La seguidilla de éxitos siguió con su primer gran hit, “Yo No Te Pido La Luna”, que popularizó la mexicana Daniela Romo a mediados de los ’80 pero que Javiera versionó en su primer disco.

Javiera Mena ya tenía para ese entonces a todos en el bolsillo. Con un bis de tres canciones, que pareció evaporarse de los rápido que se sintió, despachó temas como “Al Siguiente Nivel”, un clásico de su catálogo, sin dejar de estar nunca atenta a su sonido. Como se dijo al principio: ha pasado tiempo y agua bajo el puente, y en esta década, Javiera se transformó en la estrella pop que siempre mereció ser –y que siempre quisimos, deseamos, que sea-. Y esta presentación en Niceto lo confirma; su gracia y madurez en el escenario han mejorado junto con la maestría de sus canciones.

*Javiera Mena se presentó el martes 29 de marzo en el marco de Martes Indiegentes, en Niceto Club (Niceto Vega 5510).